Pueblo Chico es un largometraje de animación Stop Motion dirigido por Walter Tournier, en codirección con Cesar Cabral, y cuenta la historia de un pequeño pueblo rural, donde los habitantes ven alteradas sus rutinas ante el descubrimiento de una nueva fuente de energía creada a partir de los pedos de las vacas, lo que hace aflorar viejas rencillas y nuevas codicias. En clave de humor y pensada para un público infantil y familiar, la película platea una reflexión lúdica sobre el cuidado al medio ambiente y el valor de las relaciones humanas.